Explora especies arbóreas nativas disponibles para reforestación, restauración ecológica, protección ambiental y otros proyectos. La elección adecuada depende del ecosistema, la altitud, el clima, las condiciones del suelo y el objetivo de la siembra.

Una cerca viva es un cerramiento conformado total o parcialmente por árboles o arbustos establecidos en línea para delimitar potreros, cultivos, caminos u otras áreas. Además de funcionar como límite físico, puede integrarse al paisaje y cumplir objetivos productivos o ambientales. Según las especies utilizadas y el diseño, puede proporcionar sombra, actuar como rompevientos, ofrecer recursos y refugio para fauna, contribuir a la conectividad de la vegetación y complementar la protección del suelo y el agua.
La selección debe comenzar por la función que tendrá la cerca y las condiciones del lugar. Conviene considerar altitud, temperatura, humedad, disponibilidad de agua, suelo, exposición al viento, espacio entre plantas y proximidad a cultivos, animales o infraestructura. También importan el porte adulto, velocidad de crecimiento, capacidad de rebrote, requerimientos de poda y facilidad de establecimiento. Si se busca favorecer biodiversidad o conectividad ecológica, debe priorizarse material compatible con la vegetación y el ecosistema local. Una especie apropiada para una cerca productiva u ornamental no necesariamente es la mejor opción para una cerca con objetivos ambientales.
Cuéntanos la ubicación, altitud, condiciones del terreno, cantidad requerida y objetivo de la siembra. Te orientamos entre las especies disponibles y sus presentaciones.